El perro zen: el perro que disfruta con el aburrimiento

La ansiedad en perros

La ansiedad es una emoción, tanto en perros como en humanos, que perjudica el bienestar de quien la sufre.

Se produce porque el animal se anticipa a unas posibles consecuencias negativas de algo que está pasando: el hecho de que los humanos de la familia no vuelvan a casa, que otro perro o una persona puedan mostrarse agresivos/as, etc.

La ansiedad provoca una activación en el perro. Este muestra comportamientos con el objetivo de evitar esas consecuencias negativas, o para ayudarle a gestionarlas mejor. Vocalizaciones, escapismo, agresión, …

La ansiedad en perros suele estar ligada (causa o consecuencia) a otras emociones y estados motivacionales, como el estrés o el miedo.

La ansiedad es una emoción frecuente en la vida diaria de los perros. Cuanta más previsibilidad y seguridad tenga tu peludo de lo que va a pasar en su día a día, menos ansiedad sufrirá.

Si las rutinas diarias cambian, el animal se siente más inseguro, porque no sabe lo que va a pasar y, dependiendo de la personalidad del perro, eso le va a provocar ansiedad. Tendremos un perro ansioso.

Y aunque las rutinas no cambien, si en el día a día se producen situaciones que le generan inseguridad a tu perro, eso puede hacer que anticipe consecuencias negativas y le provoque ansiedad.

Perro Border Collie con ansiedad

Depresión en perros

Los perros pueden también desarrollar depresión.

La depresión en perros puede venir derivada, por un lado por una personalidad del animal más apática, y por otro por vivir una serie de situaciones negativas que le llegan a generar indefensión.

El perro siente que ante lo que está ocurriendo no puede hacer nada y se rinde.

Si esto acontece de manera puntual y el animal es capaz de gestionarlo, no pasará de ahí.

Pero si resulta algo habitual es cuando se puede producir la depresión en perros.

La depresión no tiene por qué estar relacionada con la ansiedad, pues la primera resulta un estado emocional pasivo (el perro inhibe sus conductas), y la segunda es activante (el animal potencia sus comportamientos para la gestión de la situación).

Teckel descansando solo en casa

La depresión en perros resulta complicada de identificar, pues se puede confundir fácilmente con que el animal está/es tranquilo.

La apatía, la falta de motivación por actividades naturales y/o que le solían gustar, entre otras observaciones, pueden ser las pistas que nos ayuden a identificar la depresión en perros.

Perro con estrés mirando por la ventana - Mestizo

Estrés en perros

El estrés no es una emoción, sino que es una forma de procesar las emociones.

El estrés en perros les activa de una manera u otra según si lo que está pasando lo perciben como algo positivo o negativo.

Un perro al que le gusta mucho jugar con la pelota experimenta estrés cuando está corriendo para cogerla. Este tipo de estrés, que se origina por algo positivo a sus ojos, se denomina eustrés.

Un perro que sufre ansiedad por separación experimenta estrés cuando le dejan solo. Este tipo de estrés, iniciado por algo percibido por el perro como negativo, se denomina distrés.

Ambas clases de estrés, el eustrés y el distrés, a un nivel adecuado ayudan al perro a adaptarse emocionalmente a la situación.

Pero cualquiera de ellos, a unas magnitudes demasiado altas, inmanejables para los perros, provocan problemas y perros estresados.

En general el distrés, o «estrés negativo», es el más preocupante.

Pero un perro que tiene obsesión por la pelota también sufre una merma en su bienestar emocional. Esto ocurre si cada día se activa por encima de sus capacidades, como respuesta al eustrés que le provoca jugar a la pelota.

El estrés en perros que se repite muy a menudo y/o con intensidades altas, conlleva una reducción en el bienestar del peludo. También merma sus capacidades cognitivas y de aprendizaje. Y acaba desencadenando problemas físiológicos en el animal.

Por este motivo, cualquier trabajo de mejora comportamental, social, emocional e incluso física que se quiera hacer con el perro deberá comenzarse con una reducción/eliminación del estrés que viva el animal en su día a día.

Ataque de ansiedad en perros

La ansiedad es inevitable. No puedes, ni debes, meter a tu perro en una burbuja que le aísle de todo aquello que le provoca ansiedad.

La diferencia y lo importante es el grado de afectación que tenga tu peludo ante aquello que le genere ansiedad.

Un perro puede quedarse solo en casa y eso causarle algo de ansiedad. Pero si el animal tiene las herramientas emocionales y la seguridad necesarias, lo sabrá gestionar y podrá manejar la situación de manera correcta.

Otro perro en esa misma posición, si no tiene los recursos emocionales necesarios, puede verse desbordado por la situación. Y por su ansiedad. Comienza a mostrar comportamientos problemáticos para los humanos. Pero esas mismas conductas le ayudan a gestionar la situación emocionalmente y/o a ponerle fin: intentos de escape, vocalizaciones, destrozos, … típicos de un perro ansioso.

Podríamos decir que en este caso se produce un ataque de ansiedad en el perro. Aunque este suele ser un término más utilizado en la ansiedad en humanos, las manifestaciones y las consecuencias son muy parecidas entre un ataque de ansiedad en perros y en humanos.

Ansiedad en perros mayores y ansiedad en cachorros

La ansiedad está presente en perros de cualquier edad. La diferencia es que por norma general los cachorros gestionan peor aquellas situaciones que les provocan ansiedad que los perros mayores.

Pero también hay perros mayores que tienen problemas para manejar los estímulos y/o los entornos que les producen ansiedad.

Los cachorros pueden tener ansiedad casi ante cualquier evento novedoso que se les presente: una nueva familia, un perro, un juguete, un desconocido, la soledad, …

En esa etapa de su desarrollo han de aprender (para convertirse en perros equilibrados) a gestionar emocionalmente esos picos de ansiedad.

Una ansiedad mal manejada acaba desencadenando la cronificación del problema. Y eso conlleva efectos negativos en el día a día del perro y en su bienestar.

La ansiedad en cachorros, por tanto, es algo que se debe trabajar desde el principio… pero sin obsesionarse y dejando que el cachorro se comporte como lo que es: un perrezno joven que necesita experimentar y aprender.

 

Perro anciano con ansiedad

La ansiedad en perros mayores es diferente. Suele tener una historia detrás que la ha provocado y con la que el animal ha convivido cierto tiempo. O puede haber sido desencadenada por un evento puntual que haya afectado de forma notable al perro.

Por ejemplo, un perro mayor que se quedaba tranquilo en casa cuando sus humanos le dejaban solo… si un día suenan petardos y se asusta mucho mientras está solo en casa, ello puede hacer que desde ese momento el animal, al irse su familia humana, entre en ansiedad.

En perros mayores la ansiedad será más fácil de manejar y de reconducir cuanto menos tiempo haya convivido el peludo con ella.

Aunque aún así, hemos visto muchos casos de ansiedad en perros mayores (e incluso ancianos), crónica, con una mejoría más que notable.

¿Tu perro tiene ansiedad?
En CANMIGOS te ayudamos a distinguir:

Preguntas frecuentes: ansiedad en perros

La mejor manera de analizar si tu perro tiene ansiedad es evaluando su salud física, su gestión emocional de las situaciones que vive en el día a día, sus comportamientos y su modo de socializar.

Si hay cualquier problema en alguna de estas dimensiones es probable que lo esté mostrando con su lenguaje corporal. Por ello resulta clave conocer y analizar la comunicación canina y los comportamientos que pueden estar relacionados con la ansiedad. Hablamos de los síntomas de la ansiedad.

Pero no todos los desórdenes provocan ansiedad. Es necesario entender lo que esa dificultad está generando en el perro, para deducir si eso le puede estar causando ansiedad o cualquier otra cosa.

Una evaluación por parte de un profesional (veterinario y/o educador canino) es la mejor forma de identificar si tu perro está ansioso.

En los casos de ansiedad por separación, problema al que nos dedicamos en CANMIGOS de manera exclusiva, como especialistas, con el Método DAPS®, siempre realizamos una evaluación inicial. Nos ayuda a identificar si realmente la ansiedad por separación es el problema, y a planificar el trabajo que será necesario para asistir al animal y a su familia humana.

La manera de evaluar si tu perro está estresado es muy similar a la explicada en la respuesta anterior referente a la ansiedad en perros.

La diferencia más notable es que la ansiedad viene detonada por una expectativa concreta del animal sobre algo negativo que puede ocurrir.

El estrés, sin embargo, se produce habitualmente por una serie de situaciones o estímulos percibidos por el perro como negativos (si hablamos del distrés, o «estrés negativo).

Así, la ansiedad, pero también el miedo, la frustración, el aburrimiento, la agresividad, … pueden provocar estrés.

Lo primero que debes hacer para tranquilizar a tu perro si tiene ansiedad es identificar las posibles causas, como se describía en respuestas anteriores más arriba.

No nos referimos a la causa original de la ansiedad, sino al problema actual en cuestión que la detona.

Un perro puede tener ansiedad por separación, provocada por diferentes motivos ocurridos hace tiempo.

No es tan importante identificar ese origen inicial (aunque si se conoce, mejor). De hecho a veces resulta muy complicado hacerlo.

Lo realmente importante es saber que el perro entra en ansiedad por el hecho de quedarse solo.

La causa puede no ser única. Existirá un motivo principal, una situación que el perro no sabe cómo afrontar de manera correcta y le produzca ansiedad. Pero puede haber otros eventos en su vida diaria que no ayuden, o incluso perjudiquen, al problema.

Si un perro tiene dificultades al quedarse solo en casa, es posible que si la alimentación no es la mejor, los paseos no son satisfactorios para él, se producen conflictos, riñas y castigos constantes, etc… el perro afronte peor todavía las ausencias de sus humanos de casa.

Lo que debemos hacer para tranquilizar al animal es solucionar la(s) causa(s) de esa ansiedad.

Nunca nos centraremos en abordar solo los comportamientos producidos por la ansiedad.

El perro que se queda mal cuando le dejan solo en casa puede ladrar, llorar, aullar, romper cosas, hacerse pis o caca, … y muchas otras conductas (o síntomas) asociadas al problema.

Si nos centramos en evitar que ladre, por ejemplo, quizás podemos solucionar nuestro malestar con las quejas de los vecinos. Pero no la ansiedad del perro. Seguirá sin saber gestionar la soledad, sufriendo y mostrando otros comportamientos asociados a esa ansiedad por separación.

Ayudando al perro, sin embargo, a gestionar emocionalmente esa ansiedad y la situación, el animal será más feliz y los comportamientos asociados desaparecerán desde la causa de los mismos.

Por este motivo con los perros con ansiedad por separación utilizamos el Método DAPS® (Desensibilización de Ansiedad por Separación), que aúna el trabajo sobre la causa y la mejora del bienestar del perro en su vida diaria.

La ansiedad no se cura. Siempre está ahí.

El perro puede aprender a gestionarla, pero eso no implica que desaparezca y que nunca más va a tener esas complicaciones.

Del mismo modo que una persona con problemas de ansiedad mejora, pero en algún momento puede tener recaídas, algo similar ocurre con los perros.

Si tu perro tiene (o ha tenido) problemas de manejo emocional de la ansiedad, puedes ayudarle a mejorar, tal y como se explicaba en la respuesta anterior.

Y es importante que seas consciente de que es un problema que lleva trabajo y dedicación que mejore… y del que vas a tener que estar pendiente en el futuro para detectar rápido si vuelve a aparecer y volverlo a trabajar.

Por suerte, un perro que ha tenido problemas de ansiedad y los ha aprendido a gestionar, en el caso de una recaída suele requerir menos esfuerzo que la primera vez para reconducir la situación.

Si tu perro tiene ansiedad debes identificar qué es lo que se la está causando, y ayudarle a superarla.

Una opción podría ser evitar que el perro se exponga a la situación o al estímulo que le provoca la ansiedad.

De esta manera la eliminas de raíz. Pero hemos de ser conscientes de que así no se ayuda al animal a gestionar las emociones de esas situaciones.

La otra opción sería acompañar al perro con ejercicios controlados para que poco a poco aprenda a manejar aquello que le provocaba la ansiedad.

Esto es la base de un proceso de aprendizaje que tienen los perros y que se utiliza a menudo para resolver diferentes problemas de gestión emocional y de socialización: la desensibilización sistemática.

Si un perro tiene ansiedad cuando se queda solo en casa, una forma de eliminarla es evitando dejarle solo.

Esto puede ser una buena opción de manera temporal, si en paralelo se le ayuda a que aprenda a gestionar la soledad realizando una desensibilización sistemática.

Ambas estrategias (la coordinación para que esté siempre acompañado y la desensibilización sistemática) forman parte del Método DAPS® que utilizamos para ayudar a los perros con ansiedad por separación.

Cuando un perro tiene ansiedad se debe trabajar con él para ayudarle en su gestión emocional de aquello que se la produce.

Nada de lo que le administremos será la solución a la causa del problema.

Sin embargo, sí hay fármacos y productos naturales que se pueden administrar para ayudar a los perros a bajar revoluciones. De esta forma pueden asimilar mejor el aprendizaje que se trabaje con ellos en paralelo.

Productos naturales hay muchos. Se administran como suplementos en su dieta, como preparados de aromaterapia, etc…

Te recomendamos que investigues y busques aquellos que tengan evidencia científica que los avale, y el respaldo de veterinarios.

Aunque debes ser consciente de que los efectos de estos productos naturales siempre van a resultar menos evidentes que los de medicamentos recetados por el veterinario.

Existen psicofármacos que tienen efectos más probados y notables, y que pueden beneficiar a algunos perros (no todos los necesitan) en el camino hacia la gestión emocional de la ansiedad.

Ten en cuenta que los fármacos deben ser administrados por un veterinario.

Son estos profesionales los que se aseguran de que para tu perro esta sea una opción válida y adecuada, así como de elegir el medicamento más apropiado y la dosis, y de hacer el seguimiento del tratamiento farmacológico.

Explícanos tu caso para que podamos ayudarte - Ansiedad en perros

En CANMIGOS somos especialistas certificados en ansiedad por separación en perros.

Trabajamos única y exclusivamente con perros que tienen problemas para quedarse solos con un equipo de profesionales especialistas y con una metodología única y sistematizada que se adapta a la personalidad y los avances de cada perro.

La ansiedad en perros es un problema común, y con esta metodología atacamos la relacionada con la separación y la soledad:

  • Identificamos las posibles causas de la ansiedad en tu perro
  • Evaluamos los síntomas de la ansiedad en tu perro
  • Realizamos el tratamiento de la ansiedad en tu perro

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Con nuestra metodología DAPS®, dedicando tan solo 30 minutos al día durante 5 días a la semana, tu perro aprenderá a quedarse solo, abandonando los comportamientos problemáticos en tu hogar desde el minuto uno.

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