El perro zen: el perro que disfruta con el aburrimiento

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Tratamiento de la Ansiedad por Separación en perros

La seguridad de saber qué hacer con la Policía Montada de Canadá

¿Por qué motivo un español está intentando entrar en el país por carretera con una mujer americana y dos niños y un joven indocumentados?

No sé por dónde empezar a responder al policía canadiense cómo he llegado a esta situación en la frontera de Estados Unidos a Canadá.

Pero lo intentaré. Entre sudores.

Tres años antes estuve estudiando durante varios meses en Wisconsin. Y viví durante ese año con Amy, una madre soltera, y con Darron, su hijo de cinco años.

Volví a España manteniendo el contacto y una buena amistad con la que consideraba mi familia americana.

Así que ahora había decidido ir a visitarles y hacer juntos un viaje en coche por el país.

Cuando llegué a casa de Amy y Darron, me informaron de que viajarían con nosotros también Nick, el primo de Darron de ocho años, y Kai, otro estudiante universitario coreano que este año estaba viviendo con ellos.

Al final de nuestro viaje el plan era volver a casa rodeando el lago Michigan por el Norte, por Canadá.

Era de noche cuando salíamos de territorio estadounidense y cruzábamos el puente que separaba ambos países por encima del Río Niágara, llegando a la frontera con su país vecino.

Cataratas del Niágara

Aquí, un policía canadiense nos pedía la documentación. Amy me miraba con cara pálida mientras yo sacaba su pasaporte. La conozco. Sé que es muy despistada. ¿Significaba esa cara que Amy no había traído su identificación?

No, la suya sí la tenía. Pero no había traído ni la de Darron, ni la de Nick.

Yo también me he olvidado mi pasaporte —nos transmitió Kai, el estudiante coreano desde el asiento trasero del coche. Lo dijo con voz tranquila. Más tranquila de lo que la situación merecía.

Yo ya empezaba a pensar que nos habíamos quedado sin pisar suelo canadiense.

Ojalá solo hubiera sido eso…

El policía canadiense nos pidió con voz firme que aparcáramos el coche y entráramos con él en la comisaría de la aduana.

Cuando pisamos la comisaría, vi que todas las paredes estaban empapeladas con carteles de niños desaparecidos. No en vano, hay un problema grave de trata de personas entre ambos países.

Vais a tener que aclarar unas cuantas cosas —nos echó a la cara el policía.

Nos han separado. En tres salas diferentes. Amy con Darron y su primo en una. Kai en otra. Y yo en otra.

El policía que me interroga quiere saber todos los detalles de la relación que tengo con cada uno de mis compañeros de viaje. No oculta su incredulidad ante el hecho de que un grupo tan heterogéneo de personas intenten cruzar juntos la frontera sin cometer una ilegalidad.
Yo reconozco que la situación es relativamente surrealista.

Esto lo he visto antes. En las películas. Y no suele acabar bien. Por algún motivo me visualizo pasando la noche en una celda. Cruzo los dedos para que sea solo, sin compañía.

Sudo mientras le respondo. Incluso a veces me tiembla la voz, aunque sé que no hay motivo para que así sea: mi documentación está en regla y no tengo nada que ocultar.

El policía no lo sabe. Le tengo que convencer. Estoy más de una hora respondiendo sus preguntas.

Luego el policía me pide que espere ahí, y se va. Tiene que comprobar que mi historia encaja con la de los demás.

Finalmente, otra hora más tarde nos dejan irnos. Eso sí, en dirección de vuelta a EEUU.

A Canadá, como comprenderéis, no podemos dejaros entrar —afirma uno de los policías, con una sonrisa más dudosa que la de la Mona Lisa, antes de dejarnos marchar de vuelta a casa.

Me he encontrado metido en una situación nueva para mí. Desconocida. Pero a la vez, sabía que mis papeles estaban en regla. La inseguridad de la situación estaba compensada por la seguridad de la conciencia tranquila, de conocer los hechos, y de la legalidad.

La relación con el tratamiento de la Ansiedad por Separación en perros

Cuando tienes un perro con Ansiedad por Separación, la situación te desborda y te crea inseguridad y frustración. Pero si sabes lo que tienes que hacer para solucionarlo, o si te acompaña alguien que sabe hacerlo, esa inseguridad se ve compensada.

Casi como si volvieras a casa sin antecedentes tras un altercado con la policía canadiense.

Si quieres conocer los detalles de cómo solucionar el problema de tu perro con Ansiedad por Separación, te invitamos a que veas el vídeo de nuestra charla durante el Seminario Internacional Online organizado por PetFamily Chile el pasado 20 de Diciembre:

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